En los Estados Unidos y Canadá, casi todas las tiendas están abiertas cada día del año

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¿Está abierta la tienda? ¿O está cerrada? ¿Te frustra no poder ir de compras los domingos?

La liberalización de los horarios comerciales se ha convertido en un tema de controversia en Europa y ha generado un debate entre comerciantes, empresarios, instituciones y consumidores. “Compras de domingo” se refiere a la posibilidad por parte de los comercios minoristas de abrir sus tiendas los domingos, un día que la tradición cristiana normalmente reconoce como un “día de descanso”. Las leyes relativas a la liberalización de los horarios comerciales difieren en todos los países del mundo pero algunos de estos países aun continúan prohibiendo “Compras de domingo”.

En los Estados Unidos y Canadá, casi todas las tiendas están abiertas cada día del año menos el día de Acción de Gracias, la Navidad y el domingo de Pascua. Con la excepción de algunas tiendas en urbanizaciones y pueblos pequeños, “Compras de domingo” está permitido en casi todo los Estados Unidos, Canadá y Sur America, donde hay libertad prácticamente total de horarios comerciales para los comercios. En cambio, en otras áreas del mundo, como en Europa, todavía hay países que no permiten la abertura de comercios los domingos, por ejemplo en Noruega y Suiza. En España la tendencia mayoritaria es el permitir la abertura un domingo por mes.

A continuación detallamos algunos de los pros y contras de la liberalización de los horarios comerciales:

PROS

• Incremento de la actividad económica durante los días festivos,

• Beneficios para el consumidor,

• Disponibilidad de consumo en horarios fuera de los habituales,

• Mejora de la oferta turística para los territorios,

• Creación de más puestos de trabajo,

• Eliminación de las pausas excesivas.

CONTRAS

• Perjudica al pequeño comercio y las medianas empresas,

• Insuficientes periodos de descanso,

• Generación de un entorno comercial demasiado competitivo,

• Trabajar festivos,

• Afectación negativa en la vida familiar y religiosa,

• Vender más horas, no es vender más.

Para finalizar, se considera beneficioso para zonas declaradas como de bien turístico o turísticas la asignación de libertad de horarios comerciales para así poder aprovechar la afluencia de turismo y así de consumo directo e indirecto. ¿Por qué entonces lo que es válido para zonas turísticas no lo puede ser para las no turísticas? Otra cuestión para el debate: ¿Deberían poder decidir libremente el horario comercial los comerciantes si ellos y/o sus empleados están dispuestos a trabajar en esas horas?

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